AHORA ES TARDE?

Entro a tientas, aunque tan segura y decidida como siempre, hasta el interruptor de esa oscura habitación en la que hace años no entra un rayo de sol pero, “no para quieto”.

Por más que lo intento, nunca puedo hacer de ella una estancia lo suficientemente confortable como para quedarme. Es la más fría de las tres habitaciones. Con ese helor resulta difícil permanecer el tiempo mínimamente necesario para hacerla acogedora.

Hoy me hubiera gustado preparar en ella una fiesta sorpresa, con muchos globos, con regalos especiales y con una enorme tarta de galletas con chocolate entre otras cosas pero, paso mi mano una y otra vez por la pared y no hay forma de encender la luz, aunque no hay nada como la luz natural para festejar.

No obstante, curiosamente, esta noche puedo ver mejor que otras en su oscuridad. Pero lo que veo sigue sin gustarme nada. Hasta parece estar tapiada la salida y eso es imposible porque aquí solo entro yo y sería lo último que haría … Bueno, ella y yo,  porque ella siempre va conmigo, es como mi ama de llaves. No hay forma de despistarla ni quitársela de encima tan siquiera un segundo, ¡con lo poco que aparentemente pesa y no puedo ahora con su carga… y aunque sin ella, ¿que soy?… No soy nadie.

Retomando el hilo, tengo que dar gracias que al menos y aunque pueda estar tapiada dicen que siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana.

Lo mismo y como suele ocurrir, conforme pase el tiempo me voy acostumbrando a esa oscuridad a la que hasta ahora me resistía y puede que lo vea todo mucho más claro. Ahora, precisamente tengo que revisar mis gafas tan benevoLENTES. No sé si seguiré viendo luego igual las mismas cosas de siempre pero, insisto en que, ¡Hay tantas cosas en ella que no me gustan!.

Uy!, empiezo a tiritar descontroladamente y va a más, así que tendré que volver rápidamente a mi habitación, a ese refugio de donde cada vez salgo menos porque, es donde más a gusto estoy y solo allí me siento protegida y menos vulnerable, ese rinconcito en donde incluso de noche siento la caricia de la luz natural, mi templo sagrado, mi palacio encantado, mi cajita de música en donde reinan las notas a medias con las risas, las musas con la magia, las lamparillas con las mesas camilla, la bifurcación de los rayos de luz con los colores de la alegría.

Dicen que nunca es demasiado tarde para restaurar tu alma y las cosas bellas que te dejan huella pero, todo lo más que se me ocurre puedo hacer ahora, es dejar como testigo de mi frio esta entrada de blog pero, ¿quien es capaz de escribir cosas bonitas cuando los dedos y su entorno se te han congelado?.

Son más de las doce de la noche. El sol debe estar en la fase REM y no hay ni rastro de la luna. Solo un resplandor que llega a este rincón de paz.

No quiero darle más vueltas pero, me cuesta creer que tan siquiera haya encontrado el interruptor que siempre enciende mis palabras, mientras noto cómo ambas nos vamos apagando lentamente al ir entrando en calor tras el frío de esa habitación en la que siempre es de noche y a la que sin duda alguna ambas volveremos una y otra vez vestidas de esperanza porque, esas tres habitaciones son realmente una, sin tapujos ni paredes, unidas por el cordón más fuerte e irrompible que existe en el mundo. De ahí mi empeño en arreglar ésta y mantener la otra!.

Un giro, unos pasos y el aire fluye de nuevo limpio y ligero. Se empieza a templar no solo el cuerpo, porque la fe sigue alumbrando permanentemente mi reconfortante estancia.

Parece mentira que siendo habitaciones contiguas haya tanta diferencia de temperatura entre las tres. La otra habitación, aunque más templada y aunque suele tener algunos cambios bruscos de temperatura, nunca llega hasta el extremo de congelarse.

Creo que eran mejores los interruptores fijos de antes, esos de toda la vida que, tan solo con un dedo, flash, haces magia. Pero, está bien por hoy y hasta por ayer!. Ya volveré mañana!. Y aunque he leído muchas veces que “todos los días no es siempre”… No siempre es ni será hoy! pero, ójala que aún siendo ahora más de media noche, no sea tarde!.
 

 

 

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  • Miércoles, mayo 16, 2012
  • Escrito por:: nacha
  • Cajón desastre
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